New York Domestic violence survivor sitting against a wall of the Casa Sandra shelter for abused women.

Hojas de Datos

El abuso doméstico es un patrón de conducta que se usa para obtener poder o ejercer control sobre otra persona. Esa forma de abuso constituye un problema social que puede afectar a cualquiera, independientemente de su raza, género, situación económica, origen o creencia religiosa.

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Cómo reconocer el abuso
El abuso puede presentarse en formas muy distintas, y puede tener resultados devastadores. Aprende a reconocer el abuso doméstico a primera vista. Puede tratarse de:

  • Abuso físico: Bofetadas, puñetazos, patadas, empujones, empellones, sacudones, acogotamiento o cualquier otro acto que se cometa con la intención de causar daño físico.
  • Abuso emocional o mental: Celos intensos, sentimientos posesivos extremos, conducta controladora o amenazante, trato despectivo o peyorativo, culpabilización de la víctima, intimidación, manipulación y cualquier otro tipo de acción que cause daño psicológico.
  • Abuso verbal: Insultos y ofensas, malas palabras, cometarios humillantes, gritos, burlas y chistes inadecuados y cualquier otro tipo de hostigamiento verbal.
  • Abuso sexual: Sexo forzado, violación, incesto, contactos físicos y avances sexuales indeseados, acoso, presiones o manipulaciones con fines sexuales, imposición de relaciones sexuales a las víctimas (en algunos casos a cambio de dinero o con terceras personas), imposición a la víctima del consumo de alcohol o de drogas durante las relaciones sexuales o cualquier otro tipo de acto sexual forzado sin el consentimiento de la víctima.
  • Abuso económico: Uso del dinero como herramienta de control y poder; uso del crédito, la identidad, el número de seguro social o el nombre de la víctima sin el consentimiento de ésta; impedir que la víctima obtenga ingresos, tenga trabajo o reciba educación; robo de identidad de la víctima; o cualquier otro tipo de conducta que limite la capacidad de la víctima de ser autosuficiente.
     

Cómo Mantenerte Segura
Aunque nadie te puede decir cuándo debes separarte de una pareja abusiva, VIP puede ayudarte a hacer planes para tu seguridad. Tener un plan de acción cuando te encuentras en una relación abusiva puede reducir notablemente el peligro que corres. Y es especialmente importante tener un plan cuando decides terminar la relación, porque por lo general ese es el momento en que aumenta el peligro de abuso. Aunque la siguiente información no te garantiza la seguridad, puede ayudarte a reducir el riesgo de abuso o violencia:

  • Determina el nivel de fuerza de tu pareja y cuáles son las situaciones y cuestiones que pueden llevarle a reaccionar con violencia.

  • Identifica puntos seguros en tu hogar: Descubre cuáles son los sitios con rutas de escape fáciles y donde no haya objetos que el agresor pueda utilizar para agredirte. En caso de discusión o altercado desplázate a alguno de esos puntos de la vivienda.

  • Si la violencia es inevitable, asegúrate de ofrecer un blanco pequeño: Acurrúcate como una bola, para proteger mejor la cara, el torso y la cabeza.

  • Cuéntale tu situación a amigos, familiares o vecinos de confianza: Con ayuda de ellos, prepara un plan. Acuerda con cada uno de ellos una señal que le indique que necesitas ayuda.

  • Llama a una línea de emergencia de violencia doméstica: Es importante que hables con alguien sobre las opciones que tienes y que recibas ayuda emocional. La línea de VIP 1-800-664-5880, está disponible 24 horas al día los 7 días de la semana, todo el año.

Qué Hacer Ante el Abuso
Vivir con una persona abusiva no sólo da miedo sino que es una situación que abruma física y emocionalmente. Las sobrevivientes generalmente encuentran maneras de responder ante el abuso. Se trata de estrategias que les permiten sobrevivir. A continuación, una lista de lo que puedes hacer para reducir los efectos del estrés y el dolor físico que provoca el abuso:

  • Busca ayuda profesional: Un sistema de apoyo adecuado te ayudará a tolerar mejor los sentimientos de temor, enojo, vergüenza, ansiedad y depresión, y puede servir para ponerte en contacto con personas u organizaciones que presten servicios en la zona donde vives.

  • Estudia tus opciones de manera realista y haz tus planes de acuerdo a ellas: Terminar una relación abusiva no es siempre posible, y terminarla sin contar con una red de seguridad puede ponerte en peligro todavía mayor.

  • Evita culparte a ti misma: El abuso no es culpa tuya. Comprende que no eres responsable de la conducta de tu pareja.

  • No olvides que los hijos también son víctimas del abuso: Los niños y niñas que presencian situaciones de abuso o sufren abuso indirecto por lo general no pueden manifestar de manera constructiva sus temores, su ira y su tristeza. Por el contrario, pueden expresar esas emociones portándose mal, y es necesario prestarles más atención y darles mayor apoyo y más amor y cuidado.

  • Busca un sitio seguro adonde puedan ir tus hijos para estar protegidos: Repíteles que al primer signo de abuso deben ir a ese sitio, y quedarse allí para su seguridad, sin tratar de protegerte.

Cómo prepararte para poner fin a una relación abusiva
Cuando hayas tomado la decisión de dejar a tu pareja abusiva, deberías dar los siguientes pasos para disminuir el peligro físico y reducir al mínimo la dependencia económica de la pareja abusadora:

  • Ten a mano todos los documentos importantes: Esconde en un sitio seguro los pasaportes, tu licencia o registro de conductora, tus documentos de identidad y las pruebas o testimonios del abuso (como fotografías o grabaciones), asegurándote de que tendrás fácil acceso a los mismos y que no estarán al alcance de tu pareja abusadora.
  • Notifica tu decisión a alguien de tu confianza: Informa a alguien en quien confíes sobre tus circunstancias y tu decisión de dejar a tu pareja.
  • Establece un lugar seguro donde puedas reunirte con tus hijos: Asegúrate de que tus hijos sepan dónde pueden encontrarse contigo en caso de que queden separados debido a una discusión o un episodio de abuso.
  • Trata de tener dinero ahorrado: Dentro de lo posible ahorra dinero y pídele a algún familiar o amigo de confianza que te lo guarde.
  • Ponte en contacto con alguna organización local especializada en violencia doméstica: Es importante que hables con alguien sobre las opciones y los recursos que tienes. Puedes llamar a la línea de emergencia de VIP en cualquier momento, de día o de noche (1-800-664-5880).